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MAURICIO DUBÓN

HONDURAS

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Mauricio Dubón, el versátil pelotero hondureño de los San Francisco Giants, nunca tuvo alguien que le sirviera de ejemplo en el béisbol. El último hondureño en las Grandes Ligas, Gerald Young, jugó su último partido en las mayores menos de un mes después de nacer Dubón.

“Cuando era niño, siempre soñé venir a las Grandes Ligas”, dijo Dubón. “Llegó un momento en mi vida en que, para llegar a las Grandes Ligas, tuve que mudarme a otro sitio porque en Honduras no hay béisbol”.

 

A los 15 años, Mauricio se mudó de Honduras a Sacramento, California, para perseguir su sueño. Hoy puede llamarse oficialmente el segundo hondureño en llegar a la Gran Carpa de las Grandes Ligas.

 

Aunque Dubón cree que fue su destino convertirse en jugador de Grandes Ligas, su viaje a las mayores tropezó con varios obstáculos. El reto más difícil llegó en 2018, cuando se rompió el ligamento cruzado anterior en una rodilla.

 

En ese momento, Dubón se estaba estableciendo como uno de los mejores prospectos de los Milwaukee Brewers. Sin embargo, fue puesto out corriendo durante un partido de Triple A, y en la jugada cayó tras sentir dolor en la rodilla. La lesión lo sacó de acción por el resto de la temporada.

 

“Ese ha sido el único momento en mi carrera en el que me cuestioné si llegaría o no”, dijo. “Gracias a Dios, tengo gente en mi vida que me apoyó mucho y regresé mejor que antes”.

 

Llevando el Sazón

 

Dubón cree que los latinos son el sazón del juego de béisbol. Como la baleada hondureña, un delicioso plato similar a un burrito, los latinos aportan algo único al juego.

 

“Cuando alguien hace algo que usualmente no es tan especial, ellos saben cuando un latino lo hace”, dijo.“Nosotros traemos la diversión al juego”.

 

A Dubón le gusta divertirse en el terreno de juego. Esta temporada, tras batear un jonrón ante el lanzador Clayton Kershaw, cumplió una promesa que hizo a sus compañeros. Mientras cruzaba el plato principal, hizo la celebración de la espada de Trevor Bauer.

 

Cuando le preguntaron por qué lo hizo, Dubón dijo, “Esos muchachos se están divirtiendo, nosotros nos estamos divirtiendo. Es el béisbol”.

 

Dubón ha sido un representante estelar de su país durante toda su carrera. Aunque se enorgullece de ser el único hondureño en las Grandes Ligas, espera no ser el último. Por eso, tiene un mensaje para los niños de Honduras, desde su lugar de nacimiento en Cortés hasta el pueblo de su padre en La Isla del Tigre: No se den por vencidos.

 

“Vine del mismo lugar que ellos”, dijo. “Yo vine de donde son ellos, y se puede lograr. Sólo se requiere trabajo y disciplina, y nunca bajar la cabeza”.